
Volvió a enfrentar las rutas agotadoras, el clima riguroso, el estrés y el agotamiento. Reafirmó su voluntad de no rendirse jamás y logró nuevos triunfos. Nuestro querido ciclista pastuzo dejó en las rutas su manía de seguir intentándolo todo hasta vencer. Se coronó como “rey de la montaña“ del Tour de Francia 2024 enalteciendo al Ecuador; los jueces y los aficionados lo calificaron “ciclista súper combativo del Tour”.
La competencia gala ha sido el sueño de Richard Carapaz y de los grandes ciclistas del mundo. Terco y ofensivo, el carchense nunca dejó de intentar. Fue a competir con los mejores, los monstruos del ciclismo europeo como Pogacar, Vingegaard y otros que le han llevado clara ventaja en edad, preparación, recursos, experiencia. Richard peleó con ellos de igual a igual.
El 14 de julio Carapaz consiguió el premio de la combatividad de la “etapa reina del Tour de Francia”, en reconocimiento al esfuerzo que desplegó en los Pirineos. Pogacar ganó la etapa y Carapaz fue gratificado como el mejor luchador de la prueba.
El 17 de julio El ciclista ecuatoriano ganó la etapa 17 del Tour galo, después de superar en la montaña a otros contendientes llegó en solitario y triunfó en la jornada. Ha acumulado siete triunfos en las grandes vueltas del ciclismo mundial: 3 en el Giro de Italia, 3 en la Vuelta España, 1 en el Tour de Francia.
En la vigésima etapa Carapaz llegó en tercer lugar y aseguró el título de “Rey de la montaña” acumulando mayor puntaje que Pogacar que ganó la prueba. El ciclista carchense enfervorizó a los periódicos más importantes de Francia que lo calificaron como “ecuatoriano irreductible” y “excelente escalador”.
Enredados en la mezquindad y la torpeza los directivos de la Federación Ecuatoriana de Ciclismo negaron a Richard la posibilidad de defender su medalla olímpica en los Juegos Olímpicos de París que empezarán la próxima semana. Sin resentimientos ni rencores el optimista empedernido dejó atrás esos episodios y se entregó por entero a la dura competencia gala.
Admirado por el público, respetado por sus compañeros de ruta, aplaudido por sus paisanos de bien, Carapaz ha recibido en Francia lo que le ha negado el Ecuador. El carchense no es un ser de otro mundo, es el ejemplo inmanente para los ecuatorianos que aman y luchan por su país.
Carapaz ha puesto a soñar al Ecuador con nuevas proezas deportivas mientras el primer poder del Estado nos ha abochornado a todos dándole tribuna a un procesado que guarda prisión en “La Roca” para que desde el podio lance diatribas y maledicencias en contra de las autoridades de justicia; ese mismo enjuiciado, envalentonado por sus amigotes, comparecía después ante la justicia, bravucón y amenazante, para amedrentar a jueces y fiscales y bloquear el llamado a juicio por obstrucción de la justicia.
Semana negra: los bochinches querían esconder la posesión del nuevo presidente de la Judicatura, un oscuro personaje, abogado de narcos, elegido por el CPCCS en un cuestionado proceso. El prófugo afilaba uñas y dientes soñando en el regreso, los militares seguían cazando delincuentes, el pueblo sobrevivía y el jefe del Ejecutivo guardaba misterioso silencio.
Tu figura de luchador imbatible pone luz sobre la niebla y nos inyecta fe y optimismo Richard. El Ecuador no se merece los imparables bochornos políticos y el explosivo silencio de los últimos días.

Richard Carapaz junto a Pogacar, ganador del Tour de Francia 2024.








