La sinfonía que unió 2 mundos.                                                

Conocida como “Sinfonía del nuevo mundo”, esta fascinante pieza sinfónica acompañó a los viajeros espaciales abordo del Apolo 11 por el camino que les llevaría a desembarcar en la luna, por primera vez, hace 54 años.   

Tal como lo hicieron los astronautas del Apolo 11 el compositor checo Antonin Dvorak, 130 años atrás,  se lanzó a explorar la cultura y la música de un mundo extraño y desconocido para él, y en el camino encontró sonoridades ignotas que le sirvieron para escribir  una de las sinfonías más bellas y cautivantes de la música clásica.   

Cuando Dvorak llegó a la ciudad de Nueva York para dirigir el recién creado Conservatorio Nacional de Nueva York recibió también una misión exigente y complicada: trabajar en la creación de una cultura musical de elevado nivel artístico que represente a la nación estadounidense conformada por inmigrantes de diversas nacionalidades y culturas.             

El compositor asumió su reto a plenitud: visitó las comunidades indígenas para indagar la música nativa, trabajó con los negros afroamericanos para escuchar las canciones provenientes de los esclavos negros y coligió que la base de la música estadounidense está en las melodías nativas y la música de los negros.           

Las dificultades aparecieron el día que el racialismo yanqui quiso invadir la cultura y el arte musical al tratar de impedir que los negros y los indios tengan representación alguna junto a la población blanca. El problema se diluyó cuando la Orquesta Filarmónica de Nueva York le encargó a Dvorak componer una sinfonía que conjugue los valores musicales del pueblo norteamericano.         

En la Sinfonía N°9 en mi menor Dvorak logró fusionar los  espirituales negros y la música folclórica nativa, que había encontrado en el nuevo mundo, con temas de la tradición musical del continente europeo, uniendo mundos diferentes a través de una obra sinfónica que ha vencido el tiempo y ha trascendido fronteras.               

La obra comienza con un Adagio en donde los instrumentos de cuerdas y maderas escenifican la batalla de la humanidad contra la opresión y la esclavitud; el segundo movimiento recoge melodías que capturan la esencia de la música americana; la flauta y las cuerdas crean después un plácido ambiente pastoral; Dvorak concluye la obra de forma dramática con una síntesis de temas americanos y europeos.        

A través de una sonoridad exótica y brío sorprendente Dvorak consiguió expresar en su sinfonía la fascinación que le había causado la tierra mestiza que había explorado y superar las formas musicales de su tiempo.

El clamoroso estreno de la obra, que se realizó el 15 de diciembre de 1893, en el Carnegie Hall de Nueva York, sometió al público y a la crítica, convirtiéndose desde ese día en una de las sinfonías más interpretadas y más conocidas del mundo.      

Ni eslava ni americana, la Sinfonía No 9 “del Nuevo Mundo” se ha convertido en patrimonio musical del planeta.                                                                                                                                                                                                  

Dvořák: Symphony No. 9 “From the New World», The Vienna Philharmonic Orchestra

 

El triste debate presidencial.

Cuando el agresivo León Febres Cordero enfrentó a Rodrigo Borja diciéndole “Míreme a los ojos Dr. Borja”, en el histórico debate de 29 de abril de 1984, el candidato socialcristiano estaba asegurando la ganancia de la confrontación y, quizá, de las elecciones presidenciales. 

En ese debate Febres Cordero insultó a Borja durante 132 veces y Borja lo hizo en 95 ocasiones. No sirvió de mucho que el socialdemócrata asegure “Haré un gobierno de centroizquierda con las manos más limpias que tenga el país”. El socialcristiano con su proverbial agresividad le respondió: “Con usted están los vagos de este país”. Estaba decidido a ganar pelea.

¿Qué pasó en el segundo debate presidencial de 2023?      

El casi desconocido candidato Daniel Noboa que en el primer debate sorprendió a todos y consiguió el segundo lugar en las elecciones del 20 de agosto perdió la seguridad y el aplomo, actuó de forma lenta y sin firmeza, sin ideas y sin propuestas que atraigan a los electores. Y sin capacidad para generar las sorpresas que esperaba la tele audiencia.   

La candidata Luisa González llegó revestida de su infaltable cinismo, dejó entrever la mano de los asesores que le habían preparado para que no caiga en las torpezas de la campaña, recitó bien el libreto que había memorizado y se manejó con cierta solvencia de forma pero no expuso alguna idea o propuesta coherente. Su mentor no pudo manejarla a control remoto.     

¿Quién ganó el debate? ¿Los contendientes hicieron tablas?    

Ninguno estuvo preparado para confrontar. Los dos estuvieron frente a frente pero ninguno mostró la decisión de vencer. No mostraron serenidad y preparación para hacer un debate de altura, prefirieron evadir respuestas y dejar colgadas ciertas preguntas. Les faltó seguridad y honestidad política para enfrentar la verdad y la realidad del país.

Nadie esperaba que se replique la agresividad febrescorderista de hace 40 años, no se esperaba una confrontación violenta pero tampoco hubo un poco de salsa para condimentar el debate. Luisa: «Qué lástima, candidato Noboa, qué rápido se convirtió en un típico político ecuatoriano». Daniel: “Cuando no hay refinerías imaginarias de 1.500 millones de dólares, alcanza el dinero».

¿El Ecuador está atrapado sin salida?     

El debate plagado de lugares comunes sirvió para desnudar la mediocridad y la pobreza de la política. Si Noboa gana las elecciones nada ocurrirá en el país. Y si Luisa consigue el poder el Ecuador caerá en la impunidad que permita el retorno de su mentor y  los delincuentes sentenciados, la supresión de la dolarización y el afianzamiento de la narco política y la corrupción.

 

Los monstruos siguen sueltos, no han desaparecido.            

Luego de violar y apuñalar por 3 veces sobre el corazón de una mujer de 33 años el asesino le descuartizó de manera salvaje y llevó los restos en una funda de basura para enterrarlos cerca de su casa. El crimen ocurrió hace una semana en el norte de Quito después de que la víctima,  junto a una amiga, acudió a un bar en donde se reunieron con un amigo y otros 2 hombres, entre los que estaba el agresor.  

Los videos de las cámaras situadas cerca de la escena del crimen y los testimonios de los participantes en la fiesta condujeron a los agentes a la detención del presunto asesino que ha confesado el delito. Luego de descubrir manchas de sangre en su cuarto, además de restos de ropa quemada que pertenecerían a la víctima y a otras mujeres que habrían corrido la misma desventura, se sospecha que el detenido también podría haber cometido otros crímenes.  

El sospechoso, que guarda prisión preventiva por cargos de asesinato, es un hombre extraño que vivía solo en su cuarto. La frialdad y la sorprendente precisión con que cortó en 7 partes los miembros de la víctima para enterrarlos en una fosa cavada por él en un parque situado cerca de su vivienda dejan entrever que no se trataría de un caso fortuito sino  que el crimen podría haberse cometido por un maníaco afectado por trastornos desconocidos.    

Este delito atroz ha evocado los días siniestros que vivieron los ecuatorianos hace más de 3 décadas, cuando fue descubierto un asesino en serie, de origen colombiano, conocido como “el monstruo de los Andes, que llegó a asesinar a más de cien niñas del Ecuador y otros 2 países vecinos después de violarlas y torturarlas con sadismo.       

Letty Cando, la joven mujer de origen lojano que acaba de morir apuñalada en Quito, dejando un pequeño hijo huérfano, era una profesional que amaba el deporte, la música y la vida como otras tantas mujeres que caen en manos de degenerados y pagan la ingenuidad con su existencia.    

Los monstruos siguen sueltos, no han desaparecido. Conforman una macabra colección de criminales que asesinan mujeres, niñas y adolescentes sin temor y sin piedad. 

¿Porqué se pesquisa este crimen como si fuese un simple asesinato? ¿Los investigadores no han revisado el Código Orgánico Integral Penal que en el artículo 141 señala que los delitos sexuales cometidos de forma violenta contra las mujeres, por su condición de género, con el agravante de arrojar el cuerpo en un lugar público, como ha ocurrido en este caso, deben considerarse como femicidio?    

¿La fiscalía y la justicia se limitarán a investigar y procesar este crimen siguiendo sus rutinas, sus vicios y sus vacíos, arrinconándolo en el archivo de casos no resueltos o de delitos impunes?      

¿Qué dice la sociedad enferma de indiferencia que no se sorprende casi con nada después de haber vivido rodeada de odio, crimen e impunidad durante varios años?  

¿Qué dicen los poderes del Estado que se mueven enredados en los embustes de la política sin mirar los imparables femicidios y otras taras que laceran a la sociedad ecuatoriana?  

¿Qué dice la candidata mujer que aspira llegar al poder después de pocas semanas?     

¿Qué dicen los machistas? ¿Qué dicen las feministas?  

¿Qué…?

Femicidio: siguen asesinando mujeres en silencio.

Dibujo: thptnganamst.edu.vn

Un hombre borracho invadió la habitación de su subalterna mientras ella dormía y tras una violenta discusión se lanzó sobre la mujer y la violó; después apretó las manos contra su cuello y la estranguló hasta matarla. Cuando la mujer dejó de respirar el asesino le quitó la ropa dejándola completamente desnuda para contemplar su cuerpo con morbo y terminar violando su cadáver.   

La sociedad estadounidense quedó alarmada y conmovida ante este horrendo crimen cometido con Alisha Bromfield, una chica de 21 años que tenía 7 meses de embarazo y de su hija que no pudo nacer. El asesinato ocurrió la noche del 18 de agosto de 2012 en un hotel de Wisconsin, Estados Unidos, en donde se hospedaba la víctima  

La mañana del 19 de agosto una persona, que se identificó como Brian Cooper, llamó a la policía para denunciar el crimen precisando que él era el responsable y que lo hizo de manera intencional. Al ingresar a la habitación del hotel los agentes encontraron el cadáver desnudo de la joven, con moretones, heridas y señales de rasguños, cubierto con una manta.                     

Cooper, que se desempeñaba como  gerente general de la empresa de jardinería en donde trabajaba Alisha, sentía una obsesión enfermiza por la muchacha y al no conseguir seducirla y obtener sus favores sexuales terminó asesinándola. La frustración amorosa exacerbada por el alcohol desató la furia que le llevó al crimen. 

Al presentarse ante el tribunal el criminal se declaró inocente argumentando que actuó bajo los efectos del alcohol. Los jueces aceptaron su alegato condenándolo por el cargo de agresión sexual en tercer grado. Indignada por la venalidad de los jueces la madre de la víctima apeló la sentencia y logró finalmente que Brian fuese condenado por dos cargos de homicidio intencional en primer grado y reciba dos cadenas perpetuas consecutivas.

¿Qué tanto ha servido la condena de Brian Cooper para frenar la violencia contra la mujer en los Estados Unidos? Mientras el asesino permanece hoy encerrado de por vida en una cárcel de Wisconsin, en EE. UU. los hombres siguen matando mujeres. En 2019 fueron asesinadas alrededor de 1.800 mujeres, y más de la mitad de ellas eran afroamericanas.

En América Latina la violencia contra la mujer tiene cifras más alarmantes: más de la mitad de los femicidios que se cometen en el mundo corresponden a esta región, en donde el 98%  de los  casos no son debidamente procesados y un alto porcentaje quedan en la impunidad. 12 mujeres por día se matan en América Latina por el pecado de ser mujer.

Y el Ecuador encabeza la lista de los países más violentos de la región. Los registros de femicidios muestran cifras infamantes y alarmantes. Según la Asociación Latinoamericana para el Desarrollo Alternativo -ALDEA- en 2021 se registraron 197 femicidios, en 2022 se contaron 332 casos y en los 4 primeros meses de 2023 se han reportado 122 mujeres asesinadas por violencia de género. 

En la mayoría de los casos los responsables de este tipo de crímenes pertenecen al círculo más íntimo y más del 60 % de esas muertes violentas han sido ordenadas por sus parejas o ex parejas con la participación del crimen organizado. En 2022 en Ecuador se asesinaba una mujer cada 28 horas y en 2023 se produce un crimen cada 23 horas.   

Hasta que la sociedad se sacuda del quemeimportismo, la justicia deje de encubrir malhechores y los jueces dejen la venalidad y la corrupción a las mujeres de América Latina y a las “Alishas” ecuatorianas solo les queda un camino: seguir gritando por sus derechos y denunciando a los acosadores y violadores que no paran de abusarlas.

Fuentes: www.chillingcrimes.comwww.reuters.com.

Alisha Bromfield y Brian Cooper.

 

El outsider que sorprendió al Ecuador.                                            

La sangre que vertieron los asesinos de Villavicencio estaba aún caliente la noche que los 7 candidatos participaron en el debate presidencial. La correista que esperaba ganar las elecciones en una sola vuelta terminó encorvada después de enredarse en las preguntas de los conductores, mientras un joven que aparecía en los últimos lugares de las encuestas sorprendía a todos con talante pausado y sereno.    

Daniel Noboa, el joven candidato que pasó a la segunda vuelta en las elecciones anticipadas del 20 de agosto,  no es un charlatán de feria, no ataca el statuo quo y no se conduce con la agresividad de políticos como el candidato ultraderechista argentino que denostando y minimizando a las agrupaciones de izquierda arrasó en las primarias de ese país y amenaza convertirse en el próximo presidente de la república Argentina.     

El moderado outsider, hijo del magnate bananero Álvaro Noboa y de la médica y ex asambleísta Anabella Azín, pretende reivindicar a su padre que en 5 intentos por conquistar el poder sólo generó memes y risas burlonas. Con discurso sereno y convincente, sin hacer ruido y sin confrontar Noboa Azín pateó el tablero electoral y subió 20 puntos en las encuestas en una semana: ”Somos la nueva generación”. “Vamos a darle seguridad y empleo al país”.

Mientras la mayoría de candidatos se acusaban entre ellos y embobaban electores los asqueados de corruptelas y rapiñas, los arrinconados por el miedo a las bandas criminales, los hastiados por las engañifas políticas se alinearon, al parecer, con Noboa y Christian Zurita, el periodista que reemplazó a Fernando Villavicencio, para elevarles al segundo y tercer puesto con inesperados resultados en las elecciones.       

Al no encontrar rastros de rapacería en la vida pública de Noboa sus contrincantes han empezado a llenar las redes sociales con acusaciones sin fundamento y a fabricar golpes bajos para exacerbarle y llevarle a la confrontación: “no queremos un Lasso 2.0”, “el niño rico que no sabe lo que es la pobreza y quiere ser presidente”. Y él ha respondido “Tratan de polarizar al país, y  nosotros no podemos caer en ese error y salir a contestarles”.     

El candidato de 35 años guarda la misma posición serena que mostró en el debate; no ha caído en la provocación del ex presidente prófugo que ha  calificado a Noboa como “un ambicioso que siempre quiso ser presidente”, señalando además que habría intentado comunicarse con él para pedirle apoyo. Y Noboa ha replicado con firmeza: “el hecho de que sea pacífico, no significa que soy agüevado”.       

También en un país que gira alrededor de las emociones un candidato que se maneja con racionalidad y seguridad puede sacudir y seducir a los votantes. Y Noboa no parece improvisar nada, es el producto de un equipo de asesores de imagen que prepara sus mensajes, sus expresiones y gestos dentro de una estrategia basada en diagnósticos y objetivos claros. En política parecer auténtico basta. “La política es el  arte de lo posible”; y de los imposible también.  

El talante equilibrado y casi imperturbable del joven empresario, que se autodefine como “un candidato fuera del establishment”, ha llevado a la población frustrada por el canibalismo político a pensar que el cambio si es posible. Y  ciertos analistas se han aventurado a predecir que Noboa Azín sería el próximo presidente de la república; pero en política no hay lógica, nada está escrito y todo puede suceder.

Caricatura: Bonil

El Ecuador se pronunció por el respeto a la naturaleza y la vida.         

Foto: Fundación Maquipucuna.

Cuando Van Gogh empezó a pintar un campo de trigo con un camino que se pierde en medio de las espigas, el cielo oscuro y unos cuervos negros que revoloteaban sobre el campo le deprimieron y terminó recortando el camino y pintando un paisaje lúgubre que colgaba sobre las espigas.                      

Si el pintor holandés -incansable buscador de paisajes naturales- habría podido visitar el Chocó Andino, el bosque exuberante poblado de pájaros, mamíferos y vegetación sorprendentes habría aniquilado sus depresiones y le habría llevado a recrear paisajes alucinantes con la magia de su pincel. 

El Chocó es un territorio neo tropical que se extiende desde Panamá hasta el Perú, pasando por Colombia y Ecuador. La mayor parte del Chocó Andino del Ecuador se sitúa en 3 cantones de la provincia de Pichincha, y el 83%  de esa superficie se halla dentro del Distrito Metropolitano de Quito.           

La región neo tropical húmeda es una de las áreas de mayor biodiversidad del planeta. Por eso, en julio del 2018 la UNESCO declaró nueva Reserva de Biósfera al Chocó Andino de Pichincha y comprometió al Ecuador a proteger, conservar y restaurar los ecosistemas que se asientan en las 286.805 ha. que comprende  la reserva.        

En la zona de conservación y desarrollo sostenible de Quito se producen frutas tropicales, caña y sus derivados, cacao, café, además de orquídeas, bromelias, tilapia, leche. Pero también existen yacimientos de oro, plata, magnesio, cobre y otros minerales que han despertado la codicia de mineros  que atentan contra el pulmón de Quito y la sobrevivencia de 900.000  personas que habitan en pueblos y comunidades de la región.    

La acción destructora de los humanos, que ha contribuido a la extinción de muchas especies endémicas de la flora y la fauna del Chocó, obliga al Estado a cuidar las pocas especies que luchan por sobrevivir. Las plantas y los animales que han logrado sobrevivir a los depredadores gritan para salvar su vida.          

Mamíferos como el oso de anteojos, única especie de oso que existe en América del Sur, o el tigrillo; aves como el gallo de la peña, o el tucán del Chocó de plumaje negro y babero amarillo; insectos como la mariposa azul  de alas tornasolados o la mariposa negra de bandas rojas y otros, están esperando por su rescate.        

Los visitantes que llegan a este paraíso multicolor, situado al noroccidente de Quito quedan fascinados al descubrir que la Biósfera del Chocó Andino alberga alrededor de 9.000 especies de plantas, 800 de aves, 230 de mamíferos, 300 de anfibios y 40 de reptiles que habitan en esta reserva.                        

Conscientes de que la naturaleza sustenta la vida de las plantas, los animales y los humanos proporcionándoles aire limpio, agua y comida los habitantes de Quito han resuelto entregar al Estado la responsabilidad de custodiar y proteger los tesoros que guarda el bosque húmedo del Chocó.     

En la consulta popular del 20 de agosto los quiteños expresaron en las urnas su voluntad de prohibir la minería en el Chocó Andino y eliminar las concesiones mineras. En la misma consulta el pueblo de El Ecuador manifestó su respeto a la naturaleza y la vida de la región amazónica al votar por la prohibición de la explotación petrolera de un bloque del Yasuní.

 

CUARENTA Y CINCO AÑOS.

La vida nos ha dejado días claros y pesares  blancos; rosas morenas, lágrimas escondidas y un jardín de persistente primavera.     

Se ha ido la vida por un camino largo, mujer, y nos ha dejado la piel marchita. Pero el vino está fresco y el corazón se ha negado a envejecer.                

El vino humedece tus ojos de penas antiguas y ternuras nuevas. Calienta el corazón y reverdece en nosotros el amor.

Mojemos los labios en el viejo vino, gustemos las historias de tiempo y de invierno guardadas en el frasco que entibias en tus manos.

Brindo por ti compañera, esposa, amiga; brindo por mí, por el amor, por los hijos. Brindo por los 45 años juntos que nos ha reglado la vida.

Las balas asesinas no han apagado la voz de Villavicencio.                    

Caricatura: Diario La Hora

Millones de ecuatorianos indignados siguen preguntando: ¿Quién mandó a matar a Fernando Villavicencio? Y señalan con el dedo acusador al ex presidente prófugo y a los narco criminales que lo amenazaban de forma descarada. No hay pruebas de aquello, pero es imposible ahogar la rabia y el dolor de un pueblo afligido.  

Las balas han aniquilado al candidato a la presidencia de la república, han herido a 18 millones de ecuatorianos y han asesinado la democracia y la paz. La verdad sigue oculta, no se sabe si el correismo, los narco criminales, o los grupos voraces que pretenden apropiarse de los recursos del país, están detrás del horrendo atentado. Pero los antecedentes del ex presidente y su gavilla de corruptos que perseguían y detestaban al “denunciólogo” generan graves sospechas. 

“Don Villa” ha pagado con su vida el combate contra la corrupción. Su enorme valentía le llevó a la imprudencia y la temeridad. Él sabía que el ex presidente y otros enemigos le estaban cazando pero se lanzó con osadía a escarbar en sus basureros hasta encontrar las pruebas de sus trafasías. Nunca se amilanó ante nadie, sin acudir a la comedia de abrir la camisa para alardear de valiente, como lo hizo alguna vez el ex gobernante, los enfrentó y desafió.

Mientras el cuerpo inerte del candidato bajaba a la tumba, al terminar la trágica semana de este violento 2023, una mancha densa seguía tiñendo de rojo el suelo patrio. La nación estaba desgarrada y herida; los ecuatorianos gritaban por el dolor de la patria pero se reconfortaban con el ejemplo heroico del hombre que se había inmolado por su país.   

El candidato victimado nunca pensó convertirse en héroe pero escogió el camino de los valientes que prefieren enfrentar las embestidas, a veces feroces, de los enemigos a salir corriendo como un cobarde. Fue un testarudo que se pasó investigando las fechorías de los corruptos y buscando justicia para sus crímenes.      

Villavicencio no va a volver. Su cuerpo físico no está más. Pero su voz seguirá acusando a las mafias y a los delincuentes que han secuestrado el país. El candidato alzó su voz sin miedo de sus enemigos. Él ha sido un cantor de la vida y la libertad, y los cantores nunca se callan. La muerte no ha apagado su voz: los ecuatorianos del bien seguirán replicándola hasta conseguir los objetivos que se propuso. “Si se calla el cantor, calla la vida, / porque la vida misma es toda un canto”.    

La noche ha quedado atrás. No se puede seguir llorando sobre la sangre derramada y seguir maldiciendo a los autores intelectuales y materiales del crimen. El Villavicencio muerto es más peligroso que el Villavicencio vivo para los corruptos: en cada rincón del país seguirá resonando el eco de sus denuncias que exigen castigo para la rapacidad de los corruptos.  

Fernando Villavicencio se ha convertido en símbolo de lucha contra la corrupción y el crimen. Los ecuatorianos que quieren vivir en un país de paz y justicia inundarán las urnas con sus votos por el candidato y su lista el domingo 20 de agosto. Será la mejor forma de honrar la memoria del líder asesinado y reivindicar su sacrificio para conseguir un país libre de narco políticos ladrones y criminales.

Villavicencio con Andrea González, candidata a vicepresidente.

 Foto: cerolatitud.ec

 

El cerebro humano y el correismo. 

Foto: https://franciscocollado.com

En un chat reenviado a mi Whatsapp se lee: “El cerebro es el órgano más destacado, funciona las 24 horas los 365 días de año, desde tu nacimiento hasta que te haces correista”. El tono sarcástico del mensaje habrá irritado a algunos y habrá indignado a los que conocen las artimañas que usa este grupo político para imponer el pensamiento de su líder a los incautos.  

Los gobernantes totalitarios y los autócratas manipulan el cerebro de las personas para conducirles al fanatismo que privilegia el uso de las emociones y adopta conductas primitivas por encina del uso de la razón. Saben que el cerebro no solo controla la inteligencia y las emociones de los individuos sino que tiene capacidad de modificar conocimientos predeterminados.  

El fanatismo se ha convertido en herramienta poderosa al servicio de los autócratas para conseguir adhesión incondicional de sus partidarios y convencerles de que sus ideas son las mejores y las otras opiniones carecen de valor. Los totalitarios se rodean de ignorantes para bloquear su capacidad de pensar e imponer sus ideas “Mientras las personas no fanáticas tienen ideas, los fanáticos tienen creencias”.  

Desde el estalinismo, maoísmo y castrismo hasta los autoritarismos de latinoamérica, conocidos como revoluciones del s. XXI, estos líderes políticos han ejercido el poder a través del populismo burlesco, la represión y el miedo. Quienes se oponen a sus ideas se convierten en enemigos y algunos desacatadores han pagado con la persecución, la cárcel y hasta la vida.        

El político que gobernó el Ecuador durante 10 años consecutivos se mantuvo en el poder a través de un liderazgo fuerte y carismático que controlaba todos los poderes del Estado, hostigaba a los medios de comunicación, perseguía a opositores y saboteadores, e imponía su omnipresencia en los fieles de la «revolución ciudadana». Prepotente, intolerante  y vanidoso nunca aceptó sus errores y no admitía crítica alguna.    

El caudillo lideró una organización criminal, avasalló  a la población por medio de un marco jurídico represivo, destruyó la democracia, restringió las libertades, impulsó la corrupción y consintió el narcotráfico; también mejoró la infraestructura vial y productiva, con la bonanza petrolera, pero desperdició la oportunidad de desarrollar al país, dejó ingentes deudas y una pesada recesión a los siguientes gobiernos.      

Entre lo más dañino que dejó al país el ex mandatario está la instauración del odio y el fraccionamiento que separa a los ecuatorianos; y el adoctrinamiento perverso de sus fanáticos seguidores. Hábíl embaucador de masas consiguió someter a los más débiles, aprovechando su limitada capacidad de razonamiento, para manipular sus mentes y fanatizarlos.  

Para evadir una sentencia ejecutoriada y decenas de procesos pendientes el ex gobernante huyó de la justicia y goza de un auto exilio dorado a 10.000 kilómetros del país. Pero no cesa de monitorear a sus “fans”, a control remoto, mientras se tortura con la pesadilla de la impunidad y el regreso para vengarse de sus enemigos. El pasado tenebroso del líder corrupto no cesa de revolotear sobre la cabeza de los ecuatorianos y amenazar su paz.

Foto: https://www.tendencias21.es

Nono, el pueblo que fue bautizado por el diablo.                                   

Mientras el diablo vagabundeaba por las faldas occidentales del volcán Pichincha le sorprendió la noche en un paraje solitario de 5 chozas de paja y empezó a acosarle el frío. Los pobladores le invitaron a pasar la noche en el lugar para enfrentar el rigor del clima helado. Él sólo respondió “No, no” y se fue.       

El demonio estaba bautizando al futuro pueblito que había sido instalado por los antiguos yumbos y después sería fundado oficialmente por la orden de los jesuitas que lo llamaron Nono -vocablo latino que significa noveno- porque fue el noveno pueblo creado por ellos.  

Perdida entre la historia y la leyenda Nono es una de las parroquias rurales más antiguas del cantón  Quito. Los primeros pobladores se instalaron ahí en el año 500 d. C.; siguiendo el trazado que establecieron los españoles en la época colonial se construyeron  viviendas rústicas alrededor de una plaza central, y luego se organizaron mingas para levantar la iglesia.   

La iglesia de San Miguel de Nono fue construida por los jesuitas en 1660. Trescientos años después esta vieja edificación de adobe sigue congregando a los pobladores y acoge a los turistas que llegan para observar los cuadros y esculturas del s. XVII y los archivos históricos del  s. XX  que se guardan en el templo.

Nono no solo es historia. El pueblo figura entre los lugares mágicos que atraen a los visitantes ávidos de conocer las bellezas turísticas del Ecuador. El paisaje silvestre, la flora y la fauna de las reservas ecológicas que rodean al poblado lo han convertido en una de las maravillas ecológicas de Quito y el país.            

La reserva Verdecocha tiene especies endémicas como quindes o colibríes, muestra  un río y una cascada con caída de agua de 90 metros, una piscina de aguas termales que provienen de las entrañas del volcán y una laguna artificial en donde se puede realizar pesca deportiva. Yanacocha encierra cientos de hectáreas de bosque primario, que esconden al polylepis o árbol de papel; y tiene varios senderos aptos para realizar caminatas, avistar colibríes y otros tipos de aves.  

Los que se atrevan a escalar el Pichincha podrán ascender por el páramo hasta el cráter del volcán, a través de una caminata de 12 horas, rodeados  de pajonales y chilcas; acompañados de  torcazas, tórtolas, mirlos y otras aves, además de conejos y lobos.  

El territorio de vegetación verde de la vieja parroquia quiteña está cubierto de pastizales y cultivos de cereales, tubérculos y hortalizas. Nono ha sido una zona agrícola y ganadera en donde, a partir del s. XIX , se han instalado grandes haciendas como  “La Calera” que perteneció a la orden de los Mercedarios.     

Los turistas que dicen “sÍ” al turismo ecológico y deciden viajar durante 40 minutos desde Quito, al noroccidente de la ciudad, se encontrarán más que con el pueblo fundado por el diablo, con un rincón perpetuamente verde, húmedo, frío y muy acogedor llamado Nono.