La Tricolor: los valientes mueren de pie.                                     

Muchos estaban seguros de que la Tricolor pasaría a los octavos de final en Catar 2022 pero en el fútbol los resultados son impredecibles. Por encima de las estadísticas la selección ecuatoriana ha sido una de las selecciones más elogiadas de esta primera fase de la Copa del Mundo.                                             

Lo mejor de la Tri no ha sido el triunfo ante Catar, el empate con sabor a triunfo ante Holanda. Ha sido este encuentro final con Senegal donde ha enfrentado con valor al rival y ha caído luchando.                                                              

La selección de Catar 2022 no es la misma de los mundiales anteriores, los jugadores han aprendido a enfrentar, a ganar y a perder con dignidad. La afición les debe aplausos y solidaridad a los aguerridos muchachos que pelearon cada milímetro de la cancha hasta el último segundo.    

Los jugadores y el técnico de la selección ecuatoriana nunca se sintieron amilanados por los obstáculos que hallaron en el camino, ellos saben que los escollos empujan a la victoria, aunque el triunfo no siempre premia el esfuerzo. La lucha sin tregua es el trofeo irrebatible de los valientes.

Los millones de aficionados del planeta que disfrutaron y aplaudieron a la Tri en estos primeros encuentros del Mundial estarán satisfechos de haber visto, quizá, los mejores partidos de la Copa 2022. Más allá de la habilidad y la técnica de cada jugador habrán valorado la decisión de vencerse a sí mismo y la lucha tenaz para dar la cara al adversario y buscar la gloria.                                                     

Los  integrantes del equipo del Ecuador han sido decididos y persistentes para atacar y fuertes murallas para defender. Esta selección es la voluntad de vencer. Y entereza para aceptar la derrota.         

Ecuador: sangre sudor y firmeza

Voluntad inquebrantable para enfrentar al rival, eso fue el equipo ecuatoriano en el encuentro con Países Bajos. La tuvo difícil pero nunca cedió. Ecuador dejó sangre, sudor, aunque no lágrimas, en el estadio Khalifa de Doha. Si se habría sentado a llorar después del gol que le sorprendió en el minuto 5 no habría hecho el encuentro que realizó. Se tomó el partido, presionó al rival, lo empató y lo sometió hasta el minuto final. Países bajos respiró con alivio cuando terminó la confrontación. El éxito no siempre llega detrás del esfuerzo, no siempre gana el mejor. El mejor es el que deja la sangre, el sudor y el esfuerzo en el gramado. Más que el empate el gran premio para el equipo de Alfaro es la inmensa satisfacción de 18 millones de ecuatorianos.

Enner Valencia: hasta hoy el goleador de la La Copa del Mundo Catar 2022

El triunfo de la “Tri” inyecta optimismo al país.                  

También las mascotas vistieron la camiseta de la “Tri” para alentar al equipo y celebrar junto a miles de jóvenes, niños y viejos el triunfo de la selección del Ecuador. Con la victoria del equipo ecuatoriano y la derrota de Qatar se abrió el Mundial de fútbol 2022.  

Más allá del triunfo futbolero el país festeja el reencuentro con la unión, el optimismo y la fe. El deporte ha enseñado de nuevo que “sí se puede”, que trabajar juntos en equipo es capaz de ayudar a construir un nuevo país. Las concentraciones en casas, parques y restaurants; los gritos, bailes y abrazos emocionados han dejado atrás por un día las angustias que empezaron a estrangular al país desde hace 15 años.   

24 horas después la euforia del triunfo empieza a desvanecerse y el sol de la nueva mañana no puede esconder la realidad que algunos ecuatorianos no están dispuestos a cambiar: enterrar las conspiraciones y ruindades que empañan a la nación.                     

La “Tri” volverá a actuar con pundonor y probablemente clasificará  para la siguiente fase del torneo. El capitán Enner Valencia seguirá recibiendo aplausos y elogios, en las redes seguirá apareciendo su foto con la banda presidencial y los aficionados se prepararán para recibir de forma multitudinaria cuando regresen victoriosos los héroes de Qatar.   

Tal como soñaron en los triunfos deportivos cuando la selección clasificó al mundial los ecuatorianos sueñan ahora que cese la codicia para acumular riquezas vergonzosas, que se frenen los oscuros movimientos políticos para poner zancadillas a los oponentes, que las mafias y las pandillas paren de destruirse entre ellas  y de sembrar el miedo entre la población inocente, que la justicia no siga amparando la inmoralidad,  que se empiece a sepultar la corrupción y el conformismo.

Es probable que con trabajo y disciplina  los muchachos que conduce el técnico Gustavo Alfaro sigan cambiando la historia del deporte en el Ecuador. Pero ellos no hacen milagros fuera de la cancha ni tienen capacidad para conjurar los males endémicos del país.       

Asamblea Nacional del Ecuador, foto diario el Universo.

La gran farsa de Qatar 2022                          

Millones de ojos se posarán sobre la selección de Ecuador el domingo 20 de noviembre, a partir de las 11:00 (hora de Ecuador), cuando nuestro país enfrente al equipo del anfitrión Qatar en el partido inaugural de la Copa del Mundo que se realiza en el estadio Al Khor, en la ciudad de Jor.   

92 años después del primer torneo mundial de fútbol organizado por la FIFA, que se realizó de manera modesta en Montevideo en 1930, la Copa del Mundo 2022 se escenifica en uno de los países más ricos del planeta con escandaloso derroche de petrodólares y casi ninguna experiencia futbolística del anfitrión. La Copa de los 220.000 millones de dólares abre el torneo del deporte más popular del mundo rodeada de polémicas que desvelan vergonzosas corruptelas.

La decisión de la FIFA de escoger en el año 2010 a un país que nunca había clasificado para un mundial, como sede del campeonato 2022, desató sobre la Federación Internacional de Fútbol lluvia de críticas y acusaciones de que los miembros del organismo habían sido sobornados.               

Qatar ha rechazado las acusaciones y el ex presidente de la FIFA Joseph Blatter ha manifestado que se arrepiente de haber tomado esa decisión: «La elección de Qatar fue un error y asumo mi responsabilidad, porque yo era el presidente de la FIFA en aquel momento”.                            

Las críticas descalifican a Qatar 2022 llamándole una “gran farsa” y el “Mundial de la vergüenza”. Medios escritos como el New York Times han informado que el Comité Organizador del evento ha pagado a aficionados de todos los países que participan en el campeonato para que difundan mensajes de apoyo a la Copa y reporten los comentarios negativos.                                     

Se ha denunciado que la construcción de los estadios ha cobrado la vida de miles de migrantes procedentes de los países más pobres del mundo que han trabajado en medio del maltrato y la explotación. Y se han condenado también las violaciones de los derechos humanos de las mujeres y los colectivos LGTBI que reciben tratos degradantes de manera permanente.            

Según el diario británico The Guardian desde 2010, cuando Qatar fue elegido sede del mundial 2022,  hasta el presente año, habrían muerto más de 6.500 trabajadores. Entre los abusos se citan: los trabajadores soportan condiciones de hacinamiento y de seguridad en sus alojamientos; los agentes de contratación engañan a los obreros prometiéndoles pagar 300 dólares al mes y en la práctica solo les abonan 200; no se pagan los sueldos durante varios meses.

En rechazo a las violaciones de los derechos humanos cantantes como la colombiana Shakira, Rod Stewart y otros artistas han resuelto no participar en los eventos programados para el mundial. Este sería el primer evento de este tipo en donde no actuaría Shakira en los últimos 12 años.

Durante 30 días, a partir del domingo 20 de noviembre, el pequeño país del Golfo Pérsico que tiene una superficie similar a la provincia de Loja de Ecuador albergará a 1,2 millones de visitantes internacionales que acudirán a ver los encuentros en los que participarán equipos pertenecientes a 32 países de todos los continentes.          

Ecuador está a punto de convertirse en el primer país que supere al anfitrión en un partido inaugural, por encima de las especulaciones de soborno, posteriormente desmentidas, que se han lanzado en contra de Qatar.     

18 millones de ecuatorianos sueñan que la “Tri “gane el primer partido de la Copa del Mundo 2022 y los encuentros que le permitan clasificar a la siguiente fase del campeonato. Alborozado y confiado el país espera que su selección le devuelva la alegría y el optimismo que la política corrupta ha tratado de destrozar. 

Fuentes:

CNN Español – REUTERS – EFE – INFOBAE

https://www.bbc.com/mundo

https://www.lanacion.com.ar

https://www.publico.es/internacional

https://www.elconfidencial.com

https://www.elconfidencial.com

Carmen, la insigne gitana andaluza                                         

Una dama de bronce atrapa las miradas de los transeúntes que caminan por el paseo Cristóbal Colón, frente a la plaza de toros La Maestranza de Sevilla, España. Es una escultura de Carmen que representa a la gitana más famosa de todos los tiempos.     

La estatua esculpida por el escultor Sebastián Rojas, que seduce a los peatones, muestra a la mujer de belleza salvaje, cabello negro, ojos bandidos y pechos sensuales que inspiró al escritor Prosper Mérimée y al compositor Georges Bizet la creación de la célebre “gitana cigarrera”que ha vivido en el imaginario popular por más de 200 años.  

Carmen simboliza el sentimiento trágico de la vida: lleva en sus entrañas la libertad, el amor y la muerte. Es una mujer voluptuosa que seduce a un joven soldado al que abandona después por un torero. Torturado por los celos el soldado explota al ver a Carmen desfilando por la plaza de Sevilla del brazo del torero y acaba asesinando con una puñalada a la amada imposible: “¡La maté porque era mía!”.      

Con las referencias que recogió sobre las costumbres de España y sobre la vida de los gitanos españoles Mérimée logró mezclar la ficción con historias reales para crear el personaje de Carmen. En la ópera de Bizet la gitana ladrona, cínica y licenciosa del novelista se convierte en la famme fatale que rompe barreras, acepta su destino y actúa con la misma libertad que tienen los varones para practicar el amor.                

La música y las danzas de España envueltas en panderetas, castañuelas y guitarras, vibran en las habaneras, seguidillas y fandangos que cautivan al público a lo largo de la ópera de 4 actos. La habanera de Carmen, que canta la protagonista y el coro en el acto I es, quizá, el número más célebre de la obra de Bizet.  “El amor es un pájaro rebelde, / que nadie puede domar, / y si él se niega / es en vano que lo llames».    

La ópera estrenada en París en 1845 fue un fracaso. El público la rechazó por atrevida y escandalosa. Fue un “día fatídico” para Bizet. El compositor francés murió sin disfrutar del éxito clamoroso que su partitura conseguiría en Viena pocos meses después.   

La noche del estreno de Viena nació el mito erótico de la gitana que ha recorrido el planeta por 2 siglos. Artistas como Picasso han inmortalizado a la ópera bizetiana en sus lienzos, mientras miles de representaciones realizadas en los teatros del mundo, además de numerosas adaptaciones cinematográficas y televisivas, han propagado la leyenda universal.

Carmen es la ópera francesa más famosa de la historia del género que ha fascinado a millones. La gitana de ojos bandidos se ha convertido en un personaje fascinante y polémico. Arrogante, caprichosa, violenta, promiscua; apasionada del amor, el placer y la libertad Carmen tiene el coraje de vivir a su manera y transgredir ataduras sociales y morales. Vive con plenitud salvaje y se entrega a la muerte por el amor.

Desde la estatua de Sevilla la gitana de Triana, no deja de mirar a la plaza de La Maestranza, que permanece al frente de ella, y de embrujar a los amantes de la ópera y de la música de España a través de los sones memorables de Bizet.

G. Bizet, Carmen, Habanera (soprano y coros).

Finados: cuando los vivos se encuentran con los muertos.                                                            

Las celebraciones de “Finados” o de los “Fieles difuntos” sobreviven en medio del consumismo y la tecnología globales que amenazan aniquilar estas tradiciones que han enriquecido por largo tiempo la cultura de América Latina y el Ecuador.                  

Durante los últimos días de octubre y primeros días de noviembre de cada año se puede observar en muchos países de la región el sincretismo que ha amalgamado a la liturgia cristiana con los ritos ancestrales de los pueblos prehispánicos. Con los rituales se busca el descanso del alma de los que han fallecido y se espera conseguir que la vida continúe después de la muerte.                  

Las prácticas funerarias en América Latina contienen una rica expresión cultural que se origina en la época precolombina. En Bolivia se honran a los muertos llevándoles ofrendas conformadas por hojas de coca, carne de llama y bebida de maíz fermentada. Los habitantes de El Salvador acuden a los cementerios portando coronas y cruces de flores para visitar a los difuntos. Los guatemaltecos llegan al campo santo con oraciones, serenatas y flores para visitar las tumbas.  México ha logrado que la festividad del Día de los muertos haya sido declarada por la UNESCO Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de su nación.               

En el Ecuador las comunidades nativas mantienen costumbres milenarias que han logrado trascender el tiempo. Los aborígenes andinos del pueblo Quitu Cara preparaban una bebida dulce y espesa utilizando frutas, especies y harina de maíz negro a la que denominaron mazamorra negra o colada morada.         

A la colada morada se sumó después una masa de pan con forma de muerto amortajado, que nace en la costumbre de desenterrar a los cadáveres de los niños y los adultos para celebrar con ellos el misterio de la muerte. Al molde lo llamaron guagua de pan aludiendo a la expresión quichua que significa niño.          

Los pueblos aborígenes han dado a la bebida y el pan diversos significados: para algunos las guaguas de pan representan el cuerpo del difunto y la colada morada su sangre, para otros las guaguas simbolizan el mundo de los vivos y la colada el mundo de los muertos.  

Las guaguas de pan y la colada morada se han convertido en alimentos emblemáticos de la celebración de los muertos. En la preparación de la bebida se utilizan más de 20 ingredientes, además de la harina de maíz, desde frutas como la naranjilla, piña, frutilla, babaco, mortiño; hasta hierbas aromáticas como la canela, clavo de olor, ishpingo, pimienta dulce.               

En la temporada de difuntos los indígenas y campesinos que habitan en las ciudades y pueblos andinos veneran a sus muertos con rezos y comida; llevan a las tumbas colada, guaguas de pan, granos, papas y otros alimentos para compartir con ellos. Junto a las cruces de las tumbas rezan por el alma de los fallecidos, conversan con ellos y consumen los alimentos que han dispuesto sobre un mantel.                     

El Día de finados ha sido una de las festividades más importantes para los indígenas del Ecuador. Ellos esperan durante todo el año la llegada de estas fechas para reunirse con el espíritu de los seres queridos que no están más aquí.  

Nadie sabe por cuánto tiempo pervivirá esta celebración. Como ocurre con otras festividades de carácter religioso, como navidad o semana santa, los ecuatorianos que honraban estas conmemoraciones acudiendo a las iglesias y cementerios, utilizan ahora el feriado para buscar las playas o viajar a otras ciudades devorados por el consumismo que está borrando a las tradiciones.  

Catrinas: la fiesta de la vida, el amor y la muerte.                               

El “Día de los Muertos”, convertido en ícono mayor de la cultura de México, ha resurgido este 2022 en los disfraces, artesanías, muñecos y en las caras de las muchachas bonitas -y no tan bonitas- que desfilan por las calles de ese país con los rostros pintados de calaveras risueñas.                       

En la ciudad de México el Paseo de la Reforma y otras calles del centro histórico, repletas de carros alegóricos, música y pirotecnia, colmaron de festejos a las decenas de miles de espectadores que disfrutaron con alborozo la Mega procesión de Catrinas,  que se realizó el domingo 23 y llegó al Zócalo tras un recorrido de 20 km.    

Los rituales y los cultos a la muerte tienen cerca 3.000 años, se originaron en las costumbres y creencias de los mayas y aztecas y representan la más antigua tradición de este tipo en la cultura latinoamericana. Para los antepasados mexicanos la muerte era una prolongación de la vida, el alma o Tonalli iría a un lugar llamado Mictlán en donde continuaría existiendo. A este lugar llegaban aquellos que fallecían de manera natural después de atravesar varios ríos. La travesía tomaba 4 años y durante ese tiempo sus familiares hacían ofrendas, para que su muerto pudiera llegar a salvo. 

Las tradiciones ancestrales penetraron con mayor profundidad en la vida de los mexicanos después que el grabador, caricaturista, pintor e ilustrador mexicano José Guadalupe Posada creó la “Calavera Garbancera” que ironizaba a aquellas mujeres pobres que vendían garbanzo en lugar de maíz y aparentaban ser europeas al ocultar su origen indígena.                                              

Décadas después el muralista Diego Rivera reinterpretó a la calavera de Posada y la transformó en “La Catrina” en su mural «Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central». El personaje central del mural es el esqueleto de una mujer de colmillos sangrantes y uñas largas ataviada con vestido largo y con el sombrero tipo francés de plumas que lucía la calavera que pintó el ilustrador Posada.              

Junto a la Catrina aparecen el propio Rivera niño, la pintora Frida Kahlo y José Guadalupe Posada a quien homenajeó el muralista señalando que ninguno podrá imitarlo: “Su obra es la obra de arte por excelencia”. El gran mural de 4.17 m. de alto por 15.67 de largo, reúne a los personajes más importantes de la historia de México. Es una de las obras más importantes de Diego Rivera, del arte mexicano y del muralismo universal.      

Más que los mariachis, la música y la gastronomía la “Santísima muerte” ejerce un poder extraño en el pueblo mexicano. Ese poder mágico inflama el corazón de la gente y le lanza a calles y plazas durante la última semana de octubre para festejar a la diosa de la vida y de la muerte, por encima de la guerra sangrienta que envuelve a la nación en una espiral de violencia e impunidad indetenibles.                   

En los últimos 15 años el narcotráfico y el crimen organizado han tomado el control de las ciudades de diferentes estados cobrando más de 350.000 vidas humanas y dejando 75.000 desaparecidos.      

México demuestra demasiada fortaleza para rendirse ante la adversidad. En vez de doblegarle, el crimen ha conseguido reflotar el orgullo y la pasión de este pueblo que ha demostrado no temerle a la muerte y festeja por igual la vida, la muerte y el amor por su país.  

La gente sonríe con las catrinas para recordar a sus coterráneos y a los visitantes que su país es el “más hermoso y divertido del mundo”.  “La muerte es democrática, ya que a fin de cuentas, güera, morena, rica o pobre, toda la gente acaba siendo calavera” (José Guadalupe Posada).

La «Calavera Garbancera» de J. G. Posada

Detalle del mural «Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central»

Fuentes: Infobae, diario El Universal, BBC News.

 

Siguen asesinando policías                    

No habían terminado los funerales y sepultado los restos de la agente Verónica Songor, asesinada en Guayaquil hace una semana por una banda de criminales, cuando otro policía cayó baleado al tratar de impedir el asalto a una estación de combustible en la ciudad de Santo Domingo de los Tsáchilas.

¿Los policías del Ecuador seguirán siendo carne de cañón de la narco violencia y de la delincuencia común y la institución deberá llevar crespones de luto de manera permanente? 

¿Dónde está el presidente de la República, dónde está el secretario de Seguridad y Gobernabilidad, dónde está el ministro del Interior?

Entre inconsciencia y equivocaciones recitan mensajes, envían  condolencias, añaden promesas; mientras los jueces negocian con el dolor, los asambleístas trafican con las leyes y los sicarios preparan nuevos atentados.

¿Y el país?                                                                                                                                           

Contemplando impasible el cotidiano espectáculo de sangre y muerte que se vuelve tedioso y aburrido.

¿Al Ecuador le hace falta, quizá, un Nayib Bukele para detener la  espiral de violencia que le envuelve?   

No lo sé. Sí estoy seguro de que este país necesita un mandatario que no se amedrente ante los chantajes de los enemigos de la justicia y la paz, se ajuste los pantalones ante los criminales que nos aterrorizan todos los días y actúe con firmeza para frenar el hundimiento de la nación.

Foto: Diario Extra

Verónica sólo era una mujer policía.                                               

No hubo cánticos, ni manifestaciones callejeras, ni desfiles feministas, ni alborotos de los defensores de los derechos humanos. Los criminales llegaron en la madrugada para atacar con violencia a una unidad policial; las balas asesinas impactaron en la cabeza, el abdomen y  las extremidades de la mujer y le dejaron agonizante. Una semana después murió.  

Este crimen ocurrió en uno de los sectores que tiene el mayor número de homicidios de la  ciudad de Guayaquil y del país, en donde en los 9 primeros meses de 2022 se han registrado más de 110 muertes violentas.    

Este crimen ocurrió en un país donde los narco criminales, los jueces corruptos y los delincuentes políticos parecería que están confabulados para mantener de rodillas a la población.   

Ocurrió en un país donde las leyes y las instituciones protegen a los delincuentes y conspiran contra el orden y la paz ciudadana. «La Defensoría del Pueblo condena la violencia policial y exhorta a las y los funcionarios encargados de cumplir la ley a respetar los derechos humanos».

Verónica Sangor Tapia había nacido en Loja, tenía 24 años y servía desde hace un año y medio en Guayaquil. Su asesinato es parte de la violencia desatada contra las servidoras policiales mujeres y las mujeres en general.  

Cito 2 ejemplo: un año atrás un oficial de policía atacó sexualmente a una compañera de menor rango en un cuartel de la institución de una ciudad de la Amazonía y fue sentenciado por el delito de violación; hace 3 años (Octubre de 2019) mujeres policías fueron sexualmente agredidas por los vándalos que aterrorizaron a la ciudad de Quito, mientras cumplían su deber.

Las agresiones contra las agentes mujeres se desatan por parte de ciertos ciudadanos que abusan de ellas por ser tales. Y por parte de sus compañeros varones que todavía piensan que ésta es una función para hombres y saben que en muchos casos no se atreverán a denunciarles por temor a represalias.     

Mientras la sociedad ecuatoriana no respete los derechos de la mujer otras Verónicas serán violentadas y asesinadas.                     

Verónica Sangor Tapia sólo era una mujer policía.                                                               

Ara Malikian reivindica la música gitana                                                

Exótico, impetuoso, el músico de cabello enmarañado y barba poblada brinca como un saltimbanqui; es un comediante que salta del rock al pop y a los clásicos y dibuja piruetas en el escenario para agradar al público. Su figura desaliñada de traza callejera esconde a un virtuoso solista del violín.              

El mago Ara Malikian sabe hipnotizar al auditorio. Al re encontrase con su público tras la pandemia del covid-19, en un teatro de Málaga-España, asegura que ha tomado medidas “para volver a casa sin estar infectados de ninguna porquería”. “La única infección que queremos que haya es que nos infectemos de música, arte y cultura».       

Este músico de origen libanés y ascendencia armenia aprendió a tocar el violín en su niñez refugiado en un sótano durante la guerra del Líbano de 1976. Se ha desempeñado como concertino de la Orquesta Sinfónica de Madrid y se ha presentado como solista en las mejores salas de concierto de 5 continentes, desde el Carnegie Hall de Nueva York, hasta el Musikverien de Viena.

De espíritu libre y mentalidad nómada, Malikian es un fervoroso admirador de la música gitana que se haidentificado con la tradición y la cultura “romaní”, se ha contagiado de su aire misterioso y ha extraído de lo gitano el sonido de su violín que lo ha convertido en virtuoso de ese instrumento.                

Malikian está convencido de que las melodías gitanas han influido de manera notable en el ámbito de la música universal: sabe la influencia que ha ejercido el violín gitano en obras de Joseph Hydn; admira la fuerza rítmica y la vitalidad gitana que ponen Johannes Brahms en sus danzas húngaras y Franz Liszt en las rapsodias húngaras; ha estudiado e interpretado piezas de Maurice Ravel como la rapsodia para violín y piano “Tzigane”, la obra Aires Gitanos del compositor y violinista español Pablo de Sarasate y otras célebres partituras inspiradas en lo gitano.                                                                                                                                   

Virtuoso y atrevido, Ara Malikian toca sin partitura y con técnica intachable; y tras la rigurosa preparación  de las obras clásicas se arriesga a mezclar sus repertorios con salpicaduras de rock matizadas de saltos circenses de tonalidad cómica. El público sonríe, aplaude a rabiar y casi siempre lo despide de pie.     

En sus presentaciones Ara cambia el frac y el vestido de gala por atuendos informales, mientras se funde con su instrumento en una singular amalgama que le permite saltar con facilidad asombrosa del clasicismo al rock. Sus repertorios se mueven entre piezas clásicas  de Bach, Paganini, Mozart, o Schubert y los temas de grandes roqueros como David Bowie o Led Zeppelin.                     

La pasión del violín de Ara Malikian debería servir para cambiar la imagen miserable que la sociedad occidental ha creado sobre la errante etnia gitana –huérfana de territorio y de nacionalidad- que vive diseminada en el mundo, discriminando a los varones como tratantes de ganado y a las mujeres como estafadoras que se ganan la vida adivinando la suerte.   

El espíritu gitano que mueve las cuerdas y el arco del violín armenio, que heredó de su abuelo, le  ha impulsado al violinista libanés-armenio-español a realizar excepcionales conciertos. Seducido por la música cíngara, Malikian rescata su influjo en la sensibilidad de los violinistas del mundo. “En cada violín del mundo hay un alma gitana dentro”. «Todos los violinistas tenemos una deuda con los gitanos».

Pablo de Sarasate Zigeunerweisen, Ara Malikian